[Reflexiones] #1 Sobre el consumo y lo cruelty free

Hola bonitas :) Creo que una razón importante por la que he estado irregular en el blog estos dos últimos meses es que he estado reflexionando mucho sobre varios aspectos de mi vida, entre ellos sobre mi consumo de productos de belleza. Obviamente tanta reflexión y "piensa, Maca, piensa" no han sido en vano y hoy les quiero contar lo que podría ser una declaración sobre cómo pretendo conducir mi consumo en los próximos tiempos, especialmente con un tema delicado para muchos: los productos testeados en animales.



Si me leen hace un tiempo quizás se acuerden que el año pasado empecé una nueva propuesta, el decluttering en la que la idea es irse liberando del exceso de cosas materiales para vivir mejor las experiencias y estar más tranquila. Primero, ordené mi pieza (aún vivo con mis papás, así que este es el único espacio donde tengo el control de hacer lo que quiera) y regalé/vendí/doné/boté todo lo que no estaba usando, sobre todo papeles, ropa y maquillaje. Segundo, me propuse intentar disminuir la cantidad de cosas que compro, porque no era la idea volver al punto inicial. Así empecé un camino de sentirme mejor con menos en mi vida, pero también abrí la puerta para reflexionar otros temas.



Al leer sobre el decluttering también empecé a aprender lo que obviamente todos sabemos pero no nos damos el tiempo de analizar: el impacto del consumo y el consumismo en nosotros, en los demás y en el planeta. Así que me hice preguntas importantes como ¿Qué es lo que de verdad necesito consumir? ¿Y qué es lo que de verdad debo comprar? Partí por la tendencia más masiva, que es la de los cosméticos no testeados en animales o cruelty free, además de reducir las cantidad de compra (que nunca fue mucho en realidad). 

Por varios meses preferí comprar sólo en marcas que no testearan y traté de mostrarles reseñas de ese tipo de productos. Sin embargo, en los últimos meses me he dado cuenta que para mi seguir un consumo cruelty free tiene varias complicaciones. Primero, es cansador tener que hacer una investigación de varias fuentes para saber si una marca o producto testea en animales antes de considerar comprarlo. Segundo, empecé a cuestionar mucho la veracidad de la certificación cruelty free que dan organizaciones, como PETA o Te Protejo a nivel nacional y ni hablar sobre las empresas que declaran no testear pero que tampoco están certificadas. Tercero, si bien hay marcas que declaran no testear y están certificadas, éstas pertenecen a consorcios que testean en el resto de sus marcas, como por ejemplo Urban Decay que es parte de L'oreal. Cuarto, no hay leyes que regulen el testeo de los productos ni sus ingredientes de forma clara en Chile. 

a la izquierda, sellos de organizaciones que certifican el no testeo de animales, a la derecha sellos random que ponen las propias empresas en sus envases sin ninguna certificación. 

Por otro lado, el punto decisivo para mi (y perdonen lo superficial), sentí que me estaba privando de mejores productos y a un mejor precio por buscar sólo opciones cruelty free. Si los polvos de Rimmel son baratos y buenísimos, ¿por qué tengo que dejar de comprarlos sólo porque no hay claridad de si la marca testea en animales o no? ¿si mi siguiente mejor opción en resultados son los polvos de Urban Decay, que no testean pero pertenecen a L'oreal, de verdad lo estoy haciendo mejor al gastar 10 veces más plata que va a una corporación gigante que testea? ¿o tengo que gastar plata y seguir probando más polvos compactos de otras marcas cruelty free hasta encontrar uno que me funcione, sin importar el impacto medioambiental y económico de esa búsqueda? 

Hace mucho tiempo que estoy averiguando sobre el impacto medioambiental y humano de nuestro consumo, como lo pueden ver en documentales como True Cost, y personalmente creo que ahora me parece más relevante cuidar mi consumo de forma de reducir la cantidad que uso, considerando el impacto que tiene la extracción de ingredientes de los productos que compro y de qué manera se trata a las personas que estuvieron involucradas en el proceso de producción. Por supuesto que mi ideal sería comprar productos que fueran buenos, baratos, libres de crueldad animal y humana y amigables con el ecosistema, pero la verdad absoluta es que no sé si eso exista por completo en el mundo de hoy. No puedo poner las manos al fuego con ninguna marca sobre el origen de sus ingredientes, ¿realmente este aceite de coco cruelty free que tengo fue producido por personas libres, con un salario y condiciones justas? No lo sé, yo no estuve ahí para verlo, no lo produje yo misma y a las instituciones que debería creerles no me parecen confiables. 

Los envases que van a la basura tienen un impacto terrible en el ecosistema

Y entonces, ¿qué voy a hacer de ahora en adelante? Mi prioridad va a ser intentar fabricar mis propios cosméticos, especialmente los de cuidado de la piel, con aceites y esencias que se acerquen lo más posible al productor y sin crueldad animal. Después voy a asegurarme de comprarme lo que mejor funcione para mi, en términos de resultados y precio, valorando más que sean libres de crueldad humana y animal, pero no limitándome por ello. Con eso quiero decir que si tengo los recursos voy a seguir prefiriendo la opción cruelty free y responsable con el ambiente, como Lush por ejemplo, pero si no puedo pagarla no me quiero sentir culpable por caer en empresas testeadoras, porque no quiero gastar plata en "probar" solamente ni terminar botando envases llenos porque no me gustaron las cosas. Lo he reflexionado bastante y me parece lo más responsable dadas mis desconfianzas del mercado cosmético y el impacto medioambiental y humano, además de cuidar mi pobre economía. 

Ojalá entiendan mi postura, aunque no estén de acuerdo conmigo. De todas formas si hago reseñas de algo les voy a contar si es cruelty free o no, para aquellas que están en la cruzada de usar sólo este tipo de productos :)

Un beso enorme para todas y que sigan disfrutando el verano :*





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